Reflexiones en cuarentena

Conocí la cobardía de querer escapar de un miedo que aún no percibía, quien sabe que hubiera pasado si nada de esto hubiera pasado.... las aguas ya estaban turbulentas mucho antes a lo largo Del Río, en la orilla me quede inmóvil ante la inmensidad que recorría todo el caudal, pronto me di cuenta que no había nada de lo que escapar que las únicas aguas que se movían lo hacían por dentro y fue entonces cuando busque en el interior toda la calma de la brisa suave que movía mi pelo y acariciaba mi rostro, aceptar fue lo siguiente, que quizás sería mejor hacer caso a la inmensidad que nos obliga a parar, que nunca temí mirarme por dentro y acariciar mis sombras a la vez que mis luces.

Puede que todo esto parezca oscuro pero viene a culminarnos de Luces de colores y a mostrarnos las herramientas con las que trabajar cuando todo pase.

Me hago amiga de la soledad que empuja el miedo y lo uso de capa para cobijarme los días que venga el frío.


Y mientras el mundo paraba, la primavera comenzaba en silencio su curso, pareciera que no necesitaba de nosotros para proclamarse la reina del momento, en algún valle las amapolas comenzaban a abrirse y a pintarlo todo, como las manchas de sangre que el virus fue dejando a su paso, en los cielos los gorriones y la golondrinas cantaban más fuerte que nunca, habíamos cambiado la banda sonora de la vida, ya no se oían los coches...

El agua se cristalizaba cada día como la transparencia que ahora mostrábamos por dentro, proclamando el amor y la añoranza como banderas que colgaban de nuestros balcones...

y así, entre el mundo salvaje más despierto que nunca, la reina de la primavera brotaba como nunca antes lo había hecho, llenándolo todo de belleza a su paso.

Nuevos portales de alta frecuencia energética se abren ante los ojos de esos seres de luz que habitan la tierra, que un día apostaron por la polaridad positiva y el amor. Había algunos que aún andaban en medio del camino decidiendo y preparándose para tomar la decisión de que camino escoger. Estas almas viejas que habitaban los valles dedicaron su fruto q coger la mano de todos aquellos que andaban perdidos en mitad del camino y con su joven luz venían a llenar el mundo de amor.

También estaban los seres negados a ser, colmados de odio, rabia y negación abandonaban su alma a la deriva de la distracción y su cobardía les impedía saber que el camino estaba hacia dentro... y entre ira y sollozos se atemorizaban al sentir el cambio que se aproximaba.

Solo era necesario comprender que todas esas almas eran una en realidad, que esa red invisible nos conecta a todos por el aire y la tierra y que unidos crearemos la más bella frecuencia para armonizar con gozo nuestro hogar, la madre tierra.

Toma de la mano tu parte subconsciente y no la dejes vencer por los miedos, háblale cada día a tu niño interno y trátalo con cariño, explícale que nada pasa fuera que pueda atacarlo por dentro, debemos mantener una buena relación con nuestra psique interna para calmar con gozo nuestra alma, para llenarla cada día de rayos de luz que la hagan verse bonita y pueda exteriorizar con amor a su alrededor, para bañarlo todo. Para llenar de equilibrio completo nuestro ser y unir en uno mente, cuerpo y alma y así brindar más amor a toda esa red energética que nos une en uno solo. Se derriban las fronteras aunque veas que se cierran, todos vibramos en una misma sintonía y la salvación nos abarca a cada uno de nosotros, ya no hay razas ni religiones, rezamos en una misma dirección, hoy somos uno, más que nunca.

Y en momentos donde nos hacen creer que es la oscuridad la que invade el mundo, mi niña interior se niega a verlo de esa forma, ella toca la puerta del alma de mi mujer salvaje para que salgamos juntas a jugar y así los días pasen en armonía, y mientras pasan, despliega su mente en abanicos de colores que llenan con aire limpio sus temores, mientras, crea imágenes para regar con amor todo a su paso, acaricia La Luz si siente incertidumbre utilizándola para mostrar todo lo que lleva dentro, observando siempre de forma sigilosa los rayos que inciden sobre cada rincón de su alma provocando el júbilo que la hace sentirse más plena que nunca...

En la Libertad del alma no hay límites para la creación, no puedo sentirme encerrada aquí dentro

El caudal que lleva el río me conduce a la raíz más arraigada de mi ser, permitiendo ver la simplicidad de la vida en momentos oscuros, nada puede detenerte en el camino hacia dentro.