28 vueltas al sol

En mi vibrante danza en el cosmos más puro y salvaje, a garre fuerte al sol de mi mano y dimos una vuelta más.

Cierro ciclo sabiéndome la mujer en la que quería convertirme, cumpliendo hasta los propósitos que no estaban en mi mano, y es que, hace ya un tiempo que le dije a la vida que yo era para ella, que mis manos y mis pies estarían a su servicio, al servicio de vivirla, de crear por y para la luz que me alumbra, de ser, esa luz que alumbra aquí en la tierra.

Cierro ciclo colmada del amor más puro, más real y más libre que pudiera existir.

Cierro ciclo sabiéndome parte de la magia que la luz viene a traernos.

Cierro ciclo y abro uno nuevo, y aunque aún no me haya dado tiempo a digerir todo lo que esté último ciclo me trajo, yo le prometo a la vida que siga contando conmigo como hasta ahora, por que esto no ha echo más que darme fuerzas para saber que mi intuición no me fallaba y que la vida si era mucho más de lo que me habían contado.

Hoy todas las mujeres que me conforman alzan la copa de vino para brindar y la niña feliz corretea por campiñas verdes y llenas de flores.

Yo orgullosa de ellas y ellas orgullosas de mi.