La rendición del personaje

Habitamos un cuerpo físico que sin duda es el portal que nos transporta en este mundo material, el que nos hace sostener el sentir tan puro que habitamos.

Vivimos momentos de impredecibilidad cargados de fuerza uraniana, la vida quiere que nos rindamos, que se rindan todos esos personajes que nos poseen determinando una cierta personalidad en cada uno de nosotros.

Que poder hay dentro de cada ser cuando se libera de los límites que bordean esos cuerpos que nos sostienen.

Hace días que una garra me apretaba por dentro, a la altura del estómago, diciéndome muy claro que el próximo paso es la disolución completa que nos eleva en este salto cuántico que la vida nos tiene preparados.

Y es que nos acercamos a la luna llena en Escorpio, donde tendremos la gran oportunidad de poner Luces en nuestras sombras, pero esta vez, nuestra mente, deseos y ser se funden con lo imprevisible de Urano.

Y es aquí donde los dioses que nos habitan agarran toda su fuerza, por que de nada valen los patrones antiguos de orden mundial, donde nos encajamos en un perfil determinado y nada cambiante.

Desde la luz que habita en mi, siento como cada borde que me conforma se diluye y me funde con el todo, el amor tan puro que podemos soportar en esta forma humana sabe que cualquier variable ahora es posible, pero él está dispuesto a seguir caminando con confianza de que el plan divino viene con todo lo que está perfectamente pensado para ti.

El poder personal ahora tiene más fuerza que nunca, se nos está brindando la oportunidad de rendirnos, de aceptar lo que venga con la potencia que estamos preparados para recibir.

Hoy me rindo ante mi, ante el plan divino y me abrazo en abismo que la vida nos brinda.