Abrazando la tierra

Abrazo la tierra que me da el fruto para convertir todo lo que siembro en alabanzas divinas, por que no se puede recoger el fruto sin esfuerzo constante, regar cada día con agua pura y cristalina nuestros sueños de vida es el sistema para recoger con júbilo todo lo que realmente deseamos, no hay descanso cuando se habla de la tierra, la necesidad de mantenerla fértil es un trabajo constante y diario, que hasta en los días sombríos por nuestros demonios, necesita de ese agua para seguir su curso de crecimiento... como el alma.