Inmersa en un vacío que se extiende de forma infinita e ilimitada y que me susurra al oído la historia que se va escribiendo.

Me dejo sentir en la inmensidad que encarno, me doy espacio, tiempo, incluso distancia, me percibo vacía de expectativas de que me deparará el próximo minuto de mi vida.

Me sostengo, y siento cientos de almas sosteniéndome y abrazándome entre Luces cálidas y confortables.

Ellas me dan fuerza, me muestran mi luz que es la que yo veo en ellas, en ese espejo continuo que somos.

Ellas me enseñan los pasos para encarnar mi poder y sostenerme en ese vacío que se crea al ir escribiendo el camino

Que cada pequeño paso en este desierto no sea en vano, que el sentir de mis pies se embriague de cada textura que acaricien, en cada paso, que aunque haya piedras me inviten a sentirlas, a aceptarlas, a transitarlas y que siempre lo vea desde el amor.